Mercenarios y sicarios en la comunicación social

Roque De León, articulista de El Atlántico
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Los mercenarios son individuos que en la guerra pelean las batallas ajenas y en la vida real desarrollan cualquier tipo de actividad por paga; al igual que los sicarios en el bajo mundo, practican homicidios o asesinatos a cambio de bienes materiales.

Esas jamás serán personas para confiar, porque en el momento en que sienten su identidad e integridad física amenazada, sin pensarlo dos veces, van por la eliminación de quién hace de contratador.

La prensa, un sector con una responsabilidad inmensa en cualquier lugar del mundo, no importa si está bajo un régimen totalitario o democrático, en los últimos tiempos ha ido perdiendo el respeto y rango que la identificaba como el “Cuarto Poder” debido a que muchos de sus miembros en el diario accionar, se comportan como vulgares mercenarios y sicarios a la vez; al atentar ante la mirada de todos contra el prestigio e imagen de instituciones y personas que no se prestan al sucio juego de su chantaje y extorsión.

Eso no ocurría cuando se desarrollaba un periodismo ético, apegado a la verdad e investigación, romántico si se quiere; donde el comunicador ni siquiera miraba esta actividad como un medio de vida, mucho menos soñar con un vehículo de alta gama de último modelo, una villa o un apartamento en la montaña o a orillas del mar.

El pico más alto de esa degradación en un sector tan importante que debe representar el equilibrio entre el Estado y la Sociedad, toma mayor auge en la comunicación formal con la apertura a la participación en los paneles de opinión a personas que no sólo, no tienen la mínima competencia en Comunicación Social sino que no manejan ni medianamente nuestro idioma y, mucho menos se respetan.

Bajo ese ambiente y con grandes expectativas surgió la Comunicación Alternativa por medio de los soportes digitales los cuales dieron paso al auge de las redes sociales que representan la democratización de la Comunicación Social, pero estas no sólo han sido invadidas por los medios tradicionales con todo el derecho que les asiste, sino que las personas comunes en lugar de utilizar tan valiosa herramienta como un instrumento para hacer el bien a través de informar los hechos de interés colectivo; lo usan para dañar vía la desinformación, la extorsión y el chantaje, es deber de la sociedad frenarlos.

El colectivo puede reprimirlos ignorando sus escritos, videos y comentarios cuando están divorciados de la realidad y tienen la expresa intención de dañar a terceros, pero los dueños de los medios de comunicación formales y tradicionales tienen el deber de garantizar que los espacios que producen y transmitan a la ciudadanía guarden el debido respeto, a la vez, asegurarles un producto de calidad fundamentado en la ética de la comunicación.

A las autoridades que controlan el espectro de la comunicación y, a los diferentes gremios que aglutinan a los periodistas y comunicadores de las diferentes áreas corresponde reglamentar el ejercicio, formar y orientar a los actores directos sobre las buenas prácticas; para de esa forma evitar las autovictimizaciones y quejas referentes a que se les pretende “coartar la libre expresión y difusión del pensamiento”, mientras algunos de ellos sin ningún escrúpulo buscan dañar la moral e imágen de terceros sin siquiera guardar las apariencias.

De igual manera es responsabilidad de todas las instancias anteriores facilitar la correcta formación de los individuos que sin ser periodistas hacemos vida en los medios, algunos ejercemos por contribuir a la: educación, formación y correcta orientación a la ciudadanía; unos por mantenerse vigentes y otros, por sobrevivir a como de lugar, he ahí el error, nace el mercenarismo y el sicariato en la Comunicación Social.

Debemos comprometernos con garantizar que la prensa desarrolle sus labores sin ningún obstáculo, pero de igual manera los ciudadanos merecemos ser respetados, educados, bien orientados y mejor informados sobre los acontecimientos que ocurren en nuestro entorno sin que se retuerza la verdad en búsqueda de beneficios individuales a costa de defender intereses particulares, de grupos y alejados de la verdad.

A través de lo que comunicamos dejamos la esencia de lo que realmente somos!!

ROQUE J. DE LEÓN B. (MAE)
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL
MIEMBRO DEL SNTP Y EL SINLOPP

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