Politizar y salpicar de racismo temas de interés nacional lesiona nuestra sociedad

Roque de León

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Desde hace mucho tiempo existen en República Dominicana grupos políticos y de la Sociedad Civil que en ocasiones su falta de: argumentos, responsabilidad al igual que compromiso social, ante temas y acciones de interés nacional, de manera peligrosa y desafiante sin importar quien administre el Gobierno del momento, levantan como grito de guerra la desafortunada politización y el mal intencionado “racismo”.

Esta mala práctica toma fuerza y vigencia en países como el nuestro, donde el sistema político entra en crisis por las malas acciones de los que por muchos años han ostentado el poder sin cumplir las expectativas creadas con las promesas de campaña y pierden la credibilidad del soberano.

A eso hay que añadir la rabia que no pueden disimular algunos miembros de identificadas familias que han dedicado su vida a vivir de la cercanía de los gobiernos y, que sin importar quien administre las instituciones públicas, con sus acciones exigen su cuota de poder.

Esos grupos cuando no se les complace en sus intenciones o sienten que su falta de credibilidad los aleja del favor de la población apta para votar y de quienes ostentan el poder, activan campañas mediáticas infundiendo y promoviendo el miedo de una supuesta “invasión pacífica” por parte de los haitianos.

Siento que han llegado muy lejos atreviéndose a oponerse, derecho que le es conferido por la Constitución y la Democracia, al desarrollo de proyectos y ejecución de herramientas vitales para la planificación de las acciones a tomar en el presente y el futuro inmediato, a favor de nuestro país como es el caso del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022.

Este tipo de conducta debe motivar al pueblo pensante a abrir el entendimiento y propiciar que esas personas e instituciones que han hecho de la política su negocio, sean excluidas de esa actividad cuya misión social la hace tan importante y delicada.

Debemos hacer un esfuerzo para adecentar el ambiente y la forma desmedida como en nuestro país los mercaderes de la política, sin importar el color que representen; se burlan en algunas ocasiones de la ingenuidad de un porcentaje importante de la población y en otras, abusan del exceso de confianza que genera esa condición.

Mientras persistan esas acciones y condiciones no podemos decir que en nuestra República Dominicana se cumple con la voluntad popular expresada en las urnas cada determinado tiempo, porque lejos de esos individuos contribuir a impulsar los planes de crecimiento y desarrollo colectivos los obstruyen en búsqueda de su beneficio particular.

Hasta que los ciudadanos no aprendamos a exigir a los partidos políticos que los candidatos a ocupar posiciones electivas y/o por designación, deban mostrar que tienen formación y concienciación de responsabilidad de Estado y, que eso sea fundamentado en una Ley, tendremos que soportar que muchos inescrupulosos y chantajistas sigan beneficiándose de los impuestos que todos pagamos.

Si bien es verdad que es innegable que debemos fortalecer y aplicar de forma ejemplar las Leyes y normas migratorias y, castigar a los que permiten que estas sean violadas a modo de corrupción; no menos cierto es que, politizar y contaminar con el muchas veces mal usado tema del anti-haitianismo asuntos que son de Estado e Interés Nacional sólo por tratar de imponer criterios personales disfrazados de una supuesta “defensa de la soberanía”, que sólo aflora cuando esas personas y grupos ya mencionados, no se sienten complacidos: es grave, cuestionable e inaceptable!

ROQUE J. DE LEON B. (MAE)
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL
MIEMBRO DEL SNTP Y EL SINLOPP

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