¿Quién defiende a los vecinos y negocios de la calle Imbert Barrera del desorden provocado por los mercaderes?

 619 total views,  2 views today

PUERTO PLATA.-Vecinos y comerciantes ubicados en la calle general Antonio Imbert Barrera piden a la Alcaldía de Puerto Plata desarrabalizar esa vía, la cual ha sido ocupada por los buhoneros del mercado municipal desde hace más de dos meses.

Los vendedores del mercado han improvisados negocios de frutas, rubros y hasta una pollera móvil sin ningún tipo de higiene.

Y está de más decir del caos en el tránsito que provocan los vendedores con sus mercancías en el medio, por ciudadanos que paquean sus vehículos en calle, obstaculizando el tránsito para otros conductores y para el peatón.

La calle y acera ocupada

Se recuerda que el pasado 26 de marzo, la Alcaldía de San Felipe de Puerto Plata, aún en la gestión de Walter Musa, y la Dirección de Salud Pública dispusieron el cierre de la plaza comercial pública, para evitar un foco de contaminación y propagación del COVID-19.

De las quejas de los vecinos y transeúntes se han hecho eco medios de comunicación en varias ocasiones, entre estos elatlantico.do, pero ha encontrado respuestas muy tímidas de parte del Ayuntamiento y de las demás autoridades.

El 12 de este mes, la Alcaldía informaba mediante un comunicado de prensa que el alcalde Roquelito García había ordenado al director del Departamento de Planeamiento Urbano, Oliver Nazario Brugal y al consultor jurídico, José Carlos González, para que buscaran una solución a la arrabalización que mantienen los buhoneros, pero aún no se ha producido.

“Por instrucciones del alcalde Roquelito García, en los próximos días se prohibirá que decenas de mercaderes ocupen las aceras peatonales de las calles periféricas para expender sus productos, lo cual ha sido muy criticado”, informó la Alcaldía a través de su Dirección de Comunicaciones.

Los afectados

Una señora que no se identificó por temor a los vendedores, lamenta que el Ayuntamiento no ha escuchado los reclamos de ellos sobre la incertidumbre que están pasando ocasionada por los mercaderes.

“Esas personas (los vendedores del mercado) llegan a partir de las 4:00 de la mañana con un escándalo, voceando, diciendo mala palabras, escupen ahí… bueno usted puede mirar cómo están las paredes que ya hay que pintarlas de nuevo, porque ellos se sientan ahí; y si usted le dice que no se sientan le dicen de todo”, dijo con poca esperanza de ver el problema resuelto.

Los desperdicios por doquier

Además de los desperdicios de sus mercancías que dejan, los buhoneros orinan en los callejones de las casas y los frentes de los negocios. “Yo he encontrado hasta (…) en mi frente, ya no se ni que hacer”, aseguró otro señor.

Este martes fue llevada una carta al Ayuntamiento firmada por la Junta de Vecinos y los pequeños y medianos empresarios de la calle Imbert Barrera, reclamando al alcalde Roquelito García buscar una pronta solución del problema.

En dicha carta, los firmantes dicen que han recibido hasta insultos y amenazas por los vendedores ambulantes, cuando les han reclamado respeto para sus propiedades.  

Manuel Sánchez, propietario del restaurante La Mesa 7, hizo un llamado a las autoridades competentes para que corrijan la situación.

“En realidad esto afecta mucho a los moradores de este lugar, por aquí viven muchos envejecientes,  y los envejecientes de este lugar desde temprana de la madrugada no tienen tranquilidad en sus hogares por las palabras obscenas y por toda la basura y movimiento que hay aquí”, refirió Sánchez.

Manuel Sánchez

Sánchez tenía previsto abrir su negocio de comida rápida este miércoles como los demás establecimientos, pero las condiciones del entorno no se lo permitieron, además de que los clientes no tendrían donde parquearse.

En iguales términos se expresó José Montes, propietario del call center JMS Entreprise SRL, quien dijo que después de que los comerciantes del mercado han ocupado la calle Imbert Barrera su negocio se ha visto afectado por el ruido.

José Montes

“Es bueno que busquen la solución de que reubiquen a esas personas, que entiendo que tienen que vivir y buscar su pan de cada día, pero nos está afectando en cuanto al parqueo, tenemos empleados que no se pueden parquear aquí, no tenemos seguridad porque los muchachos tienen motores y por la tanta personas que vienen a comprar uno no sabe quién tiene algún conflicto”, comentó el empresario.

Los vendedores dejan los desperdicios de las mercancías que traen a vender a la ciudad en las calles y las aceras próximo al mercado, afeando el entorno y contribuyendo con el incremento de ratones e insectos.

Periodistas de este medio trataron buscar vía telefónica una respuesta del director del Departamento de Planeamiento Urbano, Oliver Nazario Brugal, pero no fue posible.

Al parecer tampoco a las autoridades de la Dirección de Salud Pública les interesa corregir una situación que pone en peligro la salud de los ciudadanos, porque adquieren productos del suelo, incluida carnes.

Por la acera no se puede caminar

Comparte