Casi 500 estudiantes reciben docencia en marquesinas y en enramadas en Camú, Puerto Plata

Niños reciben docencia en una pequeña enramada/El Atlántico.

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PUERTO PLATA.-Más de 450 estudiantes del nivel primario y secundario de la comunidad Camú, perteneciente al municipio Villa Montellano, de esta provincia, reciben docencia en marquesinas de viviendas y otros locales que padres han prestado para evitar que pierdan el año escolar.

Y es que las instalaciones donde funcionaban los centros educativos Escuela Básica Eduviges Euguren Almonte y el Liceo Hermanas Mirabal no se está utilizando, debido al sufrimiento de grietas en sus paredes, edificación que representaba un peligro para los alumnos, los docentes y personal administrativo.

De hecho, técnicos de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) que acudieron a evaluar la edificación determinaron que el platel escolar significaba un riesgo para la comunidad educativa por las grietas y daños sufridos por temblores de tierra.

Una maestra imparte docencia en una marquesina/El Atlántico

Cuando caen fuertes aguaceros, los 139 estudiantes de nivel inicial y primario que reciben clases en cinco marquesinas de casas de comunitarios se mojan porque el viento entra el agua.

La directora de la Escuela Básica Eduviges Euguren Almonte, maestra Viviana Artiles Vargas, explicó que el año escolar fue iniciado en el área de la cancha y el patio, pero no pudieron continuar porque se mojaban cuando llovía.

Desde hace varios años, precisa Artiles Vargas, que varias comisiones del Ministerio de Educación han sido enviadas desde Santo Domingo a la comunidad a evaluar varios terrenos ubicados por comunitarios, pero no se procedido con la compra de los para la posterior construcción de un centro educativo.

Viviana Artiles Vargas/El Atlántico

“Nosotros le hacemos un llamado al ministro, Roberto Fulcar, para que nos tome en cuenta y que decida que nuestro plantel educativo se construya en esta comunidad; además esta comunidad nunca ha sido beneficiada por el Ministerio de Educación, ya que con el plantel con el que cuenta fue hecho por una institución sin fines de lucro (Club Rotario y Fundación Daniel Martínez”, indicó la directora de la escuela básica.

Mientras que, los 315 estudiantes del Liceo Hermanas Mirabal reciben el pan de la enseñanza en una iglesia bajo un sofocante calor, así como el club de la comunidad y en otros espacios en condiciones precarias.

Estos espacios son compartidos hasta por tres secciones, dificultando que los alumnos puedan entender las orientaciones de los educadores por la gran cantidad.

Estudiantes secundaria/El Atlántico

Aunque con amor y vocación de educar, Rubén Esteban Batista acude al liceo, al mismo tiempo lamenta que por las condiciones en la que se encuentran los estudiantes el tiempo reglamentario no se esté cumpliendo, ya que los alumnos deberían ser despachados a la 1:00 de la tarde, pero son enviados a sus hogares a las 11:00 de la mañana. 

Algunos padres inscribieron a sus hijos en centros educativos de Montellano por la falta de cupo en el Liceo Hermanas Mirabal de Camú, localidad que cada día va creciendo más comentan los comunitarios.

El peligro asecha a los estudiantes

Periodistas de Elatlantico.do fueron testigos cuando a las 11:00 de la mañana los alumnos de secundaria fueron despachados, comprobando que en la iglesia El Chaddai está ubicada en una peligrosa curva de la carretera turística Gregorio Luperón, y para cruzar la vía los estudiantes tienen que hacer “malabares”.

Un policía escolar que auxiliaba a los alumnos no va a ejercer sus labores, porque alegaba que no le estaban dando una dieta para desplazarse a esa comunidad, informaron algunos padres.

Estuante reciben docencia en una enramada/El Atlántico

La comunidad

Norberto Martínez, presidente del Comité Pro Construcción del Centro Educativo de Camú, explica las calamidades que días anterior pasaban los alumnos cuando llovía, porque recibía docencia debajo de árboles, pero que el problema persiste aunque están en marquesinas.

Por el momento, Martínez y otros comunitarios sostuvieron un encuentro con la directora del Distrito Escolar de Sosúa, Altagracia Frías, quien prometió gestionar aulas móviles mientras el Ministerio decida construir un nuevo plantel.

“Nosotros queremos que el 4% destinado a Educación llegue a Camú y se nos construya nuestro centro educativo, nosotros no queremos iniciar otras luchas, ya que por el momento estamos demandando la obra a través de los medios de comunicación”, dijo Martínez.

Eladio Alminte/El Atlántico

De su lado, Eladio Almonte, comunitario de 68 años, clama al ministro Fulcar poner atención al llamado de la comunidad, ya que los niños no pueden seguir recibiendo docencia en esas condiciones. “Y la población sigue creciendo, aquí hay unos barrios y lugares de cientos de tareas que están construyendo casas, porque después que inauguraron la carretera turística la gente está viniendo de la ciudad al campo”.

“En estas condiciones en la que estamos viviendo con unos planteles destruidos, les pedimos al presidente de la República que nos mire con ojo de piedad como él vino aquí a Camú a inaugurar la carretera”, concluyó Almonte.

Alrededor de 1,500 familias esperan que el ministro Fulcar se conduele de las condiciones por la que atraviesan los alumnos y maestros, por lo que guardan esperanza que después que el funcionario se entere de su reclamo a través de Elatlantico.do agilice los trámites para construir un centro educativo

Niños reciben docencia en una marquesina/El Atlántico
Niños reciben docencia en enramadas/El Atlántico
Niños reciben docencia en enramadas/El Atlántico
Plantel cerrado/El Atlántico
Plante cerrado/El Atlántico
El Atlántico
Plantel cerrado/ El Atlántico

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