CMD, filial Puerto Plata, defiende la reputación de la doctora María de Lourdes Flores, exdirectora hospital de Imbert

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PUERTO PLATA.-El Colegio Médico Dominicano (CMD), filial Puerto Plata, rechazó que se haya “sacrificado la reputación” de la destituida directora del Hospital Municipal de Imbert, doctora María de Lourdes Flores, luego de que un joven muriera por supuesta falta de atención medica en ese centro de salud.

A través de un comunicado, el gremio se solidariza con la familia del joven fallecido Juan José Brito y la comunidad imberteña, al tiempo que condena que la galena haya sido condenada públicamente sin que antes se hiciera una investigación sustentada en el rigor científico.

Asimismo, defendió la moral y la dignidad de la doctora Lourdes Flores, además de criticar las precariedades que enfrenta el hospital de Imbert, situación que, indica, es conocida por las autoridades del Servicio Nacional de Salud y no se resuelve cambiando una dirección.

Comunicado íntegro del CMD, filial Puerto Plata

A la comunidad médica de Puerto Plata, al pueblo de Imbert y a la opinión pública:

Ante los recientes acontecimientos en el Hospital Municipal de Imbert, la Junta Directiva de la Filial Puerto Plata del Colegio Médico Dominicano fija una postura firme e irrenunciable.

En primer lugar, nos unimos con profundo respeto y genuina empatía al inmenso dolor que embargaa la familia del joven fallecido y a toda la comunidad de Imbert ante esta desgarradora e irreparable pérdida. Comprendemos y compartimos la necesidad de respuestas claras; por ello, reafirmamos que la búsqueda de la verdad objetiva, sustentada en el rigor técnico y científico de las investigaciones correspondientes, debe ser el único camino para hacer justicia y brindar la paz que merecen sus seres queridos y el pueblo.

Comprendemos y respaldamos plenamente la indignación de nuestra clase médica. “No aceptamos que se pretenda calmar la opinión pública sacrificando la reputación de profesionales de alta entrega y compromiso. Cambiar la dirección de un centro no resuelve el problema sistémico, la falta de personal ni de insumos diagnósticos con los que nuestros profesionales luchan a diario; tristemente, esta es la misma realidad que se repite en los demás hospitales de segundo nivel de nuestra provincia, donde en muchos de ellos la situación es aún peor. Es ahí donde las autoridades deben dirigir sus verdaderos esfuerzos”, indica el CMD.

Comprendemos y compartimos la necesidad de respuestas claras; por ello, reafirmamos que la búsqueda de la verdad objetiva, sustentada en el rigor técnico y científico de las investigaciones correspondientes, debe ser el único camino para hacer justicia y brindar la paz que merecen sus seres queridos y el pueblo. Comprendemos y respaldamos plenamente la indignación de nuestra clase médica.

Aquí es donde debemos preguntarnos: ¿Dónde está la verdadera capacidad de respuesta del Servicio Nacional de Salud (SNS) ante las precariedades que ellos mismos conocen y abandonan? Exigir resultados perfectos en un entorno de abandono estructural es una injusticia con el pueblo y con quienes sostienen la salud pública.

Resulta una realidad aplastante que el hospital cuente con solo un especialista en emergencias para respaldar a cerca de 23,000 habitantes; mientras que la respuesta continua a de 24 horas recae inhumanamente sobre solo dos médicos generales por turno. Estos profesionales sostienen sobre sus hombros una sobrecarga física y mental extrema: en una misma jornada deben dividirse simultáneamente para atender emergencias vitales, consulta de urgencias, la sala de internamiento, desempeñar asistencias en partos, entrar a ayudantías quirúrgicas y realizar procedimientos menores. A esto se suma que la cartera operativa del centro no dispone de reactivos para patologías complejas, fármacos de avanzada para eventos agudos ni especialistas para derivaciones inmediatas, obligando a traslados que dependen de una red de respuesta más amplia. Exigir la perfección a los médicos en medio de semejante precariedad e insuficiencia de recursos no es solo una injusticia, sino un desconocimiento total del sacrificio diario de quienes están en la primera línea de atención.

La Dra. María Flores y todo el equipo médico asistencial cuentan con el respaldo irrestricto y el acompañamiento legal de este gremio. Condenamos que se realicen linchamientos públicos antes te de que concluyan las investigaciones clínicas y legales correspondientes. Auguramos éxitos al nuevo director, pero advertimos formalmente al SNS que el Colegio Médico no permitirá que se culpe al personal de salud por las fallas operativas institucionales del Estado.

A los médicos de Imbert y de toda la provincia: no están solos. Este gremio defenderá siempre la verdad, la dignidad humana y los derechos de nuestra clase. ¿Hasta cuándo las autoridades seguirán maquillando sus propias negligencias institucionales a costa del sacrificio del personal médico y la salud del pueblo?

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