Marco Rubio dice que EE.UU. no quiere que Europa sea un vasallo sino un aliado fuerte en la OTAN

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Viena (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo que su país no rechaza que los miembros europeos de la OTAN desarrollen sus propias capacidades militares, ya que Washington no quiere países vasallos y dependientes, sino aliados fuertes.

«No queremos que Europa dependa de nosotros; no estamos pidiendo que Europa sea un vasallo de los Estados Unidos», aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense en una rueda de prensa en Bratislava junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, retransmitida por el Departamento de Estado.

Rubio afirmó que en una alianza integrada por países, cuanto más fuertes sean sus miembros, más fuerte será la alianza, y por eso afirmó que EE.UU. no ve mal que otras naciones tengan más influencia en la OTAN o mejoren sus capacidades militares.

La visita de Rubio a Bratislava es la segunda de su gira europea, tras pasar por la Conferencia de Seguridad de Múnich, en la que Rubio mandó un mensaje de cierta conciliación con los aliados en la UE, y antes de reunirse mañana con el principal aliado de Washington entre los 27, el ultranacionalista húngaro Viktor Orbán.

El Departamento de Estado anunció que en el encuentro con Fico se hablaría de fortalecer la cooperación bilateral en materia de energía nuclear y diversificación energética, y de apoyar la modernización militar de Eslovaquia y sus compromisos con la OTAN.

Construcción de un nuevo reactor nuclear

El Gobierno eslovaco tiene previsto encargar a la empresa estadounidense Westinghouse la construcción del nuevo reactor nuclear de la central de Jaslovské Bohunice, un proyecto valorado en unos 15.000 millones de euros.

La oposición liberal europeísta ha criticado que esta adjudicación se vaya a hacer sin licitación ni concurso público.

El primer ministro eslovaco se entrevistó ya el pasado enero en EE.UU. con el presidente Donald Trump, en un encuentro centrado en la situación en Ucrania.

Al regresar al poder en octubre de 2023, Fico interrumpió la generosa ayuda que Eslovaquia prestaba a Ucrania para defenderse de la agresión rusa.

Expulsado del Partido de los Socialistas Europeos

Fico, cuyo partido Smer fue expulsado en 2025 del Partido de los Socialistas Europeos, es también crítico con las sanciones de la UE a Rusia, y pode una salida negociada a la guerra causada por la invasión rusa.

El Gobierno eslovaco, formado por populistas y ultranacionalistas, ha anunciado que denunciará ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) la prohibición de la a UE a comprar gas natural licuado (GNL) ruso a partir del año 2027.

Eslovaquia ha logrado, desde el comienzo de la guerra en Ucrania, reducir su dependencia del gas ruso, ya que tiene interconectores con Polonia, República Checa y Hungría.

No obstante, Eslovaquia tiene contratos de suministro de gas ruso hasta 2034 y teme que la prohibición comunitaria provoque arbitrajes internacionales que podrían suponer sanciones de hasta 16.000 millones de euros, según el ministro de Exteriores, Juraj Blanar.

Tras reunirse con Fico, Rubio se desplazará a Budapest para encontrarse con el primer ministro húngaro, Víktor Orbán.

Orbán fue ya en las elecciones estadounidenses de 2016 el único líder de un Gobierno de la Unión Europea (UE) que apoyó a Trump frente a la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

Fuente: EFE

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