{"id":34150,"date":"2021-04-05T08:34:00","date_gmt":"2021-04-05T12:34:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=34150"},"modified":"2021-04-07T16:09:15","modified_gmt":"2021-04-07T20:09:15","slug":"los-excesos-danan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2021\/04\/05\/los-excesos-danan\/","title":{"rendered":"Los excesos da\u00f1an"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_34150\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"34150\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las sociedades donde la planificaci\u00f3n es parte de la improvisaci\u00f3n, cada d\u00eda los ciudadanos recibimos los golpes y pagamos las consecuencias de los excesos que nos llegan de todas las direcciones incluidos los provocados por la inseguridad ciudadana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestro pa\u00eds ese mal provocado por la delincuencia que desde hace muchos a\u00f1os crece de forma exponencial sin que se le establezca un \u00abpare\u00bb afecta por igual a las familias dominicanas, incluidas las de los polic\u00edas; la mejor muestra de esto es el homicidio perpetrado recientemente contra la pareja de los j\u00f3venes esposos en Villa Altagracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este caso fue evidenciado y ha recibido tanta difusi\u00f3n medi\u00e1tica por: el origen cristiano de las personas que envuelve como v\u00edctimas, dificultades de colocar armas en la escena del crimen, estrellar los veh\u00edculos adem\u00e1s de los testigos existentes. Pero debemos cuestionar cu\u00e1ntos casos parecidos o iguales han pasado desapercibidos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siento que los diferentes medios en la forma como han enfocado este caso, olvidan el p\u00e1nico que provoca en los agentes conscientes del riesgo a que se exponen ante el desarrollo de las sofisticadas t\u00e9cnicas, nivel de las armas y en parte, la gran colaboraci\u00f3n y complicidad con las que cuentan los grupos de la delincuencia organizada versus la desprotecci\u00f3n, carencia de equipos e inseguridad con que ellos tienen que enfrentarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lamentamos en lo que vale y en su justa dimensi\u00f3n la p\u00e9rdida de dos vidas valiosas a la vez que nos solidarizamos con todos los dolientes, pero tambi\u00e9n debo se\u00f1alar que ante acontecimientos como estos no podemos olvidar que los polic\u00edas tambi\u00e9n tienen familia que no participan de sus malas acciones y que adem\u00e1s tienen sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos hechos no se resuelven con indignaci\u00f3n en el momento en que ocurren, cambiando el Jefe o Directores Regionales del cuerpo policial sino con la regia determinaci\u00f3n de integrar las estructuras t\u00e9cnicas y profesionales necesarias para que vali\u00e9ndose de los m\u00e9todos cient\u00edficos adecuados, eval\u00faen y determinen los perfiles requeridos para formar parte de los cuerpos castrenses y represivos, a la vez, compararlos con los ya existentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa evaluaci\u00f3n adem\u00e1s de sugerir el estado: acad\u00e9mico, educaci\u00f3n familiar, estabilidad en la salud emocional y mental, valores positivos y adaptaci\u00f3n a los diferentes tipos de presiones; tiene que asegurar un digno nivel de vida para militares, polic\u00edas y sus dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando eso suceda ya no ser\u00e1 necesario publicar espacios pagados en los medios de comunicaci\u00f3n, buscando el favor de quienes quieran ingresar a tan delicados organismos del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abrigo la esperanza de que esta tragedia motive a los responsables de la administraci\u00f3n p\u00fablica a iniciar un verdadero esfuerzo por organizar, tecnificar, equipar y dignificar los Cuerpos Armados y la Polic\u00eda Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lenguaje del pueblo nos proporciona met\u00e1foras importantes y una muy popular es \u00abel mal se arranca de ra\u00edz\u00bb, cuando se lo aplicamos a los cuerpos castrenses y policiales tenemos que buscar el por qu\u00e9 tantos profesionales y miembros de familias adineradas les gusta que los hagan oficiales; \u00f3 simplemente encontrar las razones por las que personas con sueldos de miseria exhiben cantidades exhorbitantes de bienes materiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando hagamos eso, ya no sentiremos indignaci\u00f3n por los diferentes excesos que a diario se repiten y que se han hecho normales en Rep\u00fablica Dominicana e iniciaremos, una real depuraci\u00f3n y reforma intregral de nuestra sociedad incluidos los estamentos que tienen el deber de garantizar la Seguridad Ciudadana y Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los Periodistas en su d\u00eda les felicito y como \u00abresponsables\u00bb del equilibrio entre Estado-Sociedad recordarles la gran misi\u00f3n que tienen sobre sus hombros, que deben vivirla y ejercerla de forma concienciada con base firme en la investigaci\u00f3n, siendo entes imparciales y de moderaci\u00f3n en este delicado momento que vivimos; as\u00ed como lo dice Aram Aharonian en su libro titulado \u00abVernos con nuestros propios ojos\u00bb, Apuntes sobre Comunicaci\u00f3n y Democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">POR: ROQUE J. DE LE\u00d3N B. (MAE)<br>DIPLOMADO EN TECNICAS DE COMUNICACI\u00d3N SOCIAL INTEGRAL<br>MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las sociedades donde la planificaci\u00f3n es parte de la improvisaci\u00f3n, cada d\u00eda los ciudadanos recibimos los golpes y pagamos las consecuencias de los excesos que nos llegan de todas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":22133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[746,45,2123],"class_list":["post-34150","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-articulo","tag-opinion","tag-roque-de-leon"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":447,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Roque-De-Le\u00f3n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34150\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}