{"id":32399,"date":"2021-02-22T22:26:36","date_gmt":"2021-02-23T02:26:36","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=32399"},"modified":"2021-03-01T23:15:21","modified_gmt":"2021-03-02T03:15:21","slug":"covid-19-experiencia-para-retornar-la-educacion-moral-y-civica-al-sistema-educativo-dominicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2021\/02\/22\/covid-19-experiencia-para-retornar-la-educacion-moral-y-civica-al-sistema-educativo-dominicano\/","title":{"rendered":"COVID-19: Experiencia para retornar la educaci\u00f3n moral y c\u00edvica al sistema educativo dominicano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_32399\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"32399\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decir que las generaciones han cambiado como forma de justificar el desorden social y delictivo&nbsp; a que estamos sometidos se nos ha hecho normal, pero la realidad es que este se debe entre otros factores no menos importantes, a la ausencia de la educaci\u00f3n moral y c\u00edvica en los hogares y en el Sistema Formativo de nuestro pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ese tipo de educaci\u00f3n se busca el desarrollo integral de los ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes de manera que entiendan que, adem\u00e1s de la formaci\u00f3n en \u00e1reas espec\u00edficas del saber deben recibir la moral, que les conduzca a interpretar los buenos valores y desarrollar los suyos propios para vivir acorde con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que llamamos generaciones anteriores se consideraban como normas: disciplina, respeto, honestidad, solidaridad, compromiso social, respeto por las reglas de convivencia en sociedad, crecimiento personal, identidad, conocimiento y respeto de los s\u00edmbolos patrios, entre otros. Eso era aprendido e imitado de la familia y en los centros educativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Educaci\u00f3n Moral y C\u00edvica como asignatura era impartida por uno de los profesores con mayor prestancia en el \u00e1rea de las Ciencias Sociales en cada centro educativo; ten\u00eda la responsabilidad de introducir a los alumnos al estudio y conocimiento de la familia, el Estado, los s\u00edmbolos patrios y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la comercializaci\u00f3n y politizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n, por un lado, por el otro la corrupci\u00f3n y la b\u00fasqueda del dinero f\u00e1cil, pr\u00e1cticas casi generalizadas en Rep\u00fablica Dominicana; esa asignatura se convirti\u00f3 en un obst\u00e1culo para los fines de los que por a\u00f1os han gestionado la administraci\u00f3n p\u00fablica como si fuera su patrimonio familiar, por lo que fue eliminada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A eso sumamos el grupo que juega y mantiene la doble moral patrocinando: la injusticia a trav\u00e9s de la justicia, cuasi legalizaci\u00f3n del blanqueado de bienes y el narcotr\u00e1fico, Ministerio P\u00fablico que en contubernio con funcionarios de cuarta categor\u00eda desobedecen las sentencias judiciales y mantienen en manos de usurpadores propiedades que tienen sus leg\u00edtimos due\u00f1os, \u00abservidores p\u00fablicos\u00bb y sus familiares que constituyen empresas de exportaci\u00f3n e importaci\u00f3n de bienes que tambi\u00e9n \u00absuplen\u00bb al Estado, de igual manera, formaci\u00f3n de empresas fantasmas para manejar las campa\u00f1as publicitarias de las diferentes dependencias p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto agregamos personas e instituciones del sector privado que motivan e impulsan la corrupci\u00f3n administrativa; comunicadores, medios y espacios de comunicaci\u00f3n que crean y desaparecen situaciones, individuos y grupos que siempre apuestan al \u00abcambio\u00bb y al final, lo reducen a una pelea personal por un simple empleo, todo eso y m\u00e1s por la falta de una efectiva Educaci\u00f3n Moral y C\u00edvica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el manejo y control del COVID-19 no ha sido diferente, la desdicha de su detecci\u00f3n en medio de un proceso electoral puso de manifiesto la falta en nuestra sociedad de gran parte de los valores que conocemos y desarrollamos v\u00eda la educaci\u00f3n moral y c\u00edvica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este proceso de aproximadamente un a\u00f1o, tanto los integrantes de la sociedad civil como los funcionarios p\u00fablicos de nuestro pa\u00eds en un alto porcentaje hemos exhibido: indisciplina, deshonestidad, falta de compromiso y responsabilidad social avergonzarte; para completar, personas sin ning\u00fan aporte o conocimiento cient\u00edfico buscan abortar el proceso de vacunaci\u00f3n contra esta letal enfermedad. A lo que, en democracia, tienen derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las vivencias del COVID-19 nos brindan la oportunidad de legar a las futuras generaciones una sociedad saneada e integrada por verdaderos ciudadanos, para lograrlo tenemos que retornar a las familias y a nuestro Sistema Educativo un verdadero y bien pensado esquema de educaci\u00f3n moral y c\u00edvica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1\u00a1No podemos seguir postergando esta gran responsabilidad si realmente queremos cambios en nuestra sociedad!!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ROQUE J. DE LEON B. (MAE)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">DIPLOMADO EN TECNICAS DE COMUNICACION SOCIAL INTEGRAL<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Decir que las generaciones han cambiado como forma de justificar el desorden social y delictivo&nbsp; a que estamos sometidos se nos ha hecho normal, pero la realidad es que este&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":22133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[746,45,2123],"class_list":["post-32399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-articulo","tag-opinion","tag-roque-de-leon"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":552,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Roque-De-Le\u00f3n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32399\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}