{"id":31777,"date":"2021-02-10T19:49:18","date_gmt":"2021-02-10T23:49:18","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=31777"},"modified":"2021-02-16T21:58:36","modified_gmt":"2021-02-17T01:58:36","slug":"violencia-del-reduccionismo-o-el-reduccionismo-de-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2021\/02\/10\/violencia-del-reduccionismo-o-el-reduccionismo-de-la-violencia\/","title":{"rendered":"\u00abViolencia del reduccionismo o el reduccionismo de la violencia\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_31777\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"31777\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Criterios m\u00e0s cient\u00ecficos que los de&nbsp;la Real&nbsp;Academia, hacen diversas las perspectivas sobre el factor valorativo de la violencia y la agresi\u00f2n, lo cual crea una gran confusi\u00f2n conceptual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, los psic\u00f2logos seguidores de los planteamientos de Darwin, aceptan el car\u00e1cter negativo de la violencia, pero exoneran de ese car\u00e1cter negativo a la agresi\u00f2n, dado que Darwin consideraba que la agresividad es la capacidad de ejercer una fuerza destructiva, necesaria para la conservaci\u00f2n de la especie.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, desde la perspectiva del psicoan\u00e0lisis, la agresividad es una pulsi\u00f2n tan fundamental\u00a0\u00a0como la l\u00ecbido y, como ella, tampoco est\u00e0 (en principio) ligada a un determinado objeto ni, necesariamente, todos sus efectos son negativos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tal virtud, son muchos los psic\u00f2logos valoran la agresi\u00f3n es la manifestaci\u00f3n de la agresividad, una forma de afirmarse uno mismo, que de por s\u00ec no puede considerarse&nbsp;&nbsp;ni buena ni mala.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos visto como los distintos estamentos del saber humano otorgan criterios valorativos diversos a los conceptos violencia y agresi\u00f2n, es interesante en esta disgregaci\u00f2n de definiciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mismos cientistas de la conducta \u2013citados en los renglones anteriores- afirman, con redobles de tambores de fondo, que la violencia es una forma nociva de agresi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese tenor, Hacker, ha dicho que la&nbsp;<em>agresi\u00f3n<\/em>&nbsp;es la disposici\u00f3n de energ\u00eca humana inmanentes, (constantes) que se expresan en las diversas formas individuales y colectivas de autoafirmaci\u00f3n, aprendidas y transmitidas socialmente, y que pueden llegar a la crueldad, mientras que la&nbsp;<em>violencia<\/em>&nbsp;es la manifestaci\u00f3n abierta, manifiesta, desnuda, casi siempre f\u00ecsica, de la agresi\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa visi\u00f2n de Hacker acerca de la agresividad&nbsp;&nbsp;es la m\u00e0s socorrida en boca de teoricistas embotellados, que incapaces de hacer un an\u00e0lisis profundo de la violencia, la reducen a esos linderos y la acomodan al nivel rasante de su raciocinio y sus conveniencias, y proyectan la sombra de su intelecto y ejercen la violencia del reduccionismo. Pero este no es el caso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ese criterio se habla hoy de&nbsp;<em>agresividad para triunfar en los negocios<\/em>, en los estudios, en el amor, en el ejercicio de una profesi\u00f2n; resultando ser una alabanza el calificativo de agresivo excluyendo la valoraci\u00f2n negativa del t\u00e8rmino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sistema capitalista neoliberal, ha impregnado la idea de que agresi\u00f2n es sin\u00f2nimo de dinamismo, y que la agresividad es una actividad propia del profesional, del ejecutivo, del gerente, del pol\u00ectico, y que violento es el marginado que protesta o que delinque.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Michael Maccoby<\/em>, en su libro sobre los administradores de las grandes corporaciones, llama a los ejecutivos agresivos \u201c<em>luchadores de la selva\u201d,<\/em>&nbsp;y pone al desnudo el sadismo con que estos se\u00f1ores buscan derrotar a la competencia mediante pr\u00e0cticas que puestas bajo la luz adecuada, resultan moral y socialmente inadmisibles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que admitir que lo que m\u00e0s ha perjudicado el debate, y si se quiere, hasta el an\u00e0lisis sobre la violencia, ha sido la dignificaci\u00f2n que han beneficiado las formas de violencia propias de la sociedad capitalista; se la ha establecido como la perspectiva del poder establecido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se est\u00e0&nbsp;&nbsp;creando, concientemente, el reduccionismo conceptual de la violencia, de tal manera que cuando \u00e8sta se ejerce en medio de un hogar, es mala, si la ejerce un marginado que atraca, que roba, que mata, es mala; si la ejerce un oligarca encopetado, de nombre y apellido sonoro, estamos frente a un hombre emprendedor que por su exagarado dinamismo, ha cometido un error.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay que irse muy lejos para entender que lo que se est\u00e0 tomando como objeto de an\u00e0lisis, es decir, la&nbsp;&nbsp;materia&nbsp;&nbsp;violenta que estamos estudiando es el acto contrario o perjudicial al r\u00e8gimen establecido; enti\u00e8ndase la agresi\u00f2n f\u00ecsica individual, la violancia generada por la delincuencia, la violencia del reclamo de los grupos marginales asinados en los cinturones de miseria.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Criterios m\u00e0s cient\u00ecficos que los de&nbsp;la Real&nbsp;Academia, hacen diversas las perspectivas sobre el factor valorativo de la violencia y la agresi\u00f2n, lo cual crea una gran confusi\u00f2n conceptual.&nbsp; Por ejemplo,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":27636,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[2545,746,45],"class_list":["post-31777","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-angel-artiles-diaz","tag-articulo","tag-opinion"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":447,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/90931142_10214446323825096_2007855717200953344_n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31777"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31777\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}