{"id":28510,"date":"2020-12-14T16:46:10","date_gmt":"2020-12-14T20:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=28510"},"modified":"2020-12-21T09:04:20","modified_gmt":"2020-12-21T13:04:20","slug":"clandestinidad-en-la-comercializacion-de-drogas-prohibidas-y-trafico-de-influencia-una-tragedia-para-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2020\/12\/14\/clandestinidad-en-la-comercializacion-de-drogas-prohibidas-y-trafico-de-influencia-una-tragedia-para-la-humanidad\/","title":{"rendered":"Clandestinidad en la comercializaci\u00f3n de drogas prohibidas y tr\u00e1fico de influencia: Una tragedia para la humanidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_28510\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"28510\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy asumimos la responsabilidad de escribir sobre un tema del que muy poco se habla, la tragedia social que representa la clandestinidad de la comercializaci\u00f3n de las drogas controladas y el tr\u00e1fico de influencia que genera; entiendo que a pesar de su complejidad el lector cuando inicia quiere concluir para conocer su desenlace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hablar de esto me recuerda los momentos cr\u00edticos de los gobiernos del Dr. Joaqu\u00edn Balaguer Ricardo cuando en Rep\u00fablica Dominicana la libertad de expresi\u00f3n y difusi\u00f3n del pensamiento era coartada y en Puerto Plata s\u00f3lo el Dr. Gabriel Imbert (Gary \u00abEPD\u00bb), siendo miembro del partido Uni\u00f3n Patri\u00f3tica (UPA), se aventuraba a dictar conferencias en nuestros clubes deportivos y culturales; al final cuando llegaban los guardias les encontraban a \u00e9l y a lo sumo, uno de los directivos y organizadores del evento que por lo regular sol\u00edan escapar por la puerta trasera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos se sorprender\u00e1n al leer de mi pluma este escrito, pero tengo que recordar que \u00aben el a\u00f1o 1919 en EEUU el congresista Andrew J. Volstead someti\u00f3 un Proyecto al Congreso de su pa\u00eds, que tres meses m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la Ley VOLSTEAD en su honor, (Ley Seca) que prohib\u00eda la venta y el consumo de alcohol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta no s\u00f3lo fue deficiente sino que motiv\u00f3 el inicio de la comercializaci\u00f3n clandestina de ese producto, impuls\u00f3 el surgimiento de los grupos mafiosos, generaliz\u00f3 la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y policial en Estados Unidos, a la vez que permiti\u00f3 el surgimiento del gansterismo y de personajes como \u00abAlphose Gabriel Capone (Alcapone)\u00bb. La Ley Seca fue dejada sin efecto \u00aben el a\u00f1o 1932 con la llegada al poder de Franklin Delano Roosevelt\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestra \u00e9poca contempor\u00e1nea surte el mismo efecto la prohibici\u00f3n de la comercializaci\u00f3n de las sustancias prohibidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos pa\u00edses Suramericanos y muy especialmente M\u00e9xico\u00bb, en Centroam\u00e9rica por su posici\u00f3n fronteriza con Estados Unidos de Am\u00e9rica, \u00aba principios del siglo XX fueron los primeros en patrocinar y motivar el cultivo de la coca y la amapola en el estado Sinaloa\u00bb; luego se extendi\u00f3 a varios Estados m\u00e1s, a fuerza de sobornos a las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esa \u00e9poca la violencia que predomina en ese pa\u00eds, primero en la frontera contra las autoridades de Estados Unidos para lograr penetrar a su territorio, y luego al interior de su pa\u00eds donde los diferentes c\u00e1rteles formados bajo la sombra y protecci\u00f3n de las autoridades\u00bb se disputaban y a\u00fan se disputan el control del negocio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay pa\u00edses como Colombia por ejemplo, donde el cultivo, fabricaci\u00f3n, distribuci\u00f3n y venta de sustancias prohibidas dio origen a grupos llamados revolucionarios que apoyados sobre el supuesto de la liberaci\u00f3n nacional de su pa\u00eds promov\u00edan no s\u00f3lo el narcotr\u00e1fico sino el secuestro de autoridades, periodistas y empresarios, entre otros tipos de ciudadanos inocentes; llegando los l\u00edderes al extremo de procrear hijos con mujeres privadas de su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para nadie es un secreto que ese negocio ilegal se ha extendido en un alto porcentaje a los pa\u00edses del mundo, a\u00fan los m\u00e1s dr\u00e1sticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos sociales, el narcotr\u00e1fico es una cat\u00e1strofe. Por lo general produce cambios cualitativos en la sofisticaci\u00f3n del crimen organizado, genera grandes fondos que posteriormente son reinvertidos en otras formas criminales a gran escala como: los juegos de azar, la prostituci\u00f3n, la extorsi\u00f3n laboral, competencia desleal; de igual manera genera complicidad y corrupci\u00f3n en todo el entramado de los Sectores Privado y P\u00fablico incluidos los Poderes Legislativo y Judicial, sin dejar de mencionar los Cuerpos Castrenses y Policiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro pa\u00eds no ha salido ileso y en dos d\u00e9cadas hemos tenido, que se conozcan, cuatro grandes redes mafiosas de narcotr\u00e1fico y el crimen organizado encabezada por los \u00abDONES\u00bb: \u00abRolando Flori\u00e1n Feliz, en 1996; Quirino Ernesto Paulino Castillo, en 2004; Jos\u00e9 David Figueroa Agosto, 2008; y m\u00e1s recientemente, C\u00e9sar Emilio Peralta (El Abusador)\u00bb, este \u00faltimo dirig\u00eda la red de narcotr\u00e1fico m\u00e1s grande en Rep\u00fablica Dominicana y con relaciones internacionales, seg\u00fan las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos individuos no s\u00f3lo traficaron con drogas, tambi\u00e9n corrompieron y penetraron todos los estamentos de la sociedad: familia, sector Privado, instituciones del Estado Civiles y Militares; promovieron la trata humana y el lavado de activos. Como si eso fuera poco no conformes con el tr\u00e1fico de influencia que genera ese \u00abimperio econ\u00f3mico\u00bb algunos eran militares con rangos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sociedades como la nuestra son presas f\u00e1ciles del narcotr\u00e1fico porque tienen muchas debilidades en sus estructuras en ocasiones provocadas como son: falta de institucionalidad, marginalidad, deudas sociales acumuladas, poca formaci\u00f3n y oportunidades para la poblaci\u00f3n m\u00e1s joven, brechas e insatisfacciones de todo tipo, una clase pol\u00edtica con ambiciones desmedidas y con alta proclivilidad hac\u00eda la corrupci\u00f3n, Sistemas Judiciales y Militares muy vulnerables que adem\u00e1s de responder al liderazgo pol\u00edtico gobernante en el momento, muchos de sus integrantes se convierten en serviles de ese demoledor flagelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestro rol de ciudadanos tenemos que proponer a los que administran nuestro pa\u00eds que no sigamos permitiendo el ingreso de fondos de \u00abinversionistas extranjeros\u00bb sin antes investigar su procedencia, hasta ahora estamos propiciando el lavado de activo de esas redes mafiosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s investigar a \u00abseudos inversionistas\u00bb dominicanos que sin ning\u00fan arraigo econ\u00f3mico de repente aparecen con grandes grupos de empresas, muchas de ellas ligadas al placer, juegos y construcciones de grandes proyectos y torres; de igual manera hay que establecer y comprometernos con hacer cumplir los controles en puertos, marinas y aeropuertos para evitar lo que con tanta frecuencia sucede en el Puerto de Punta Caucedo donde con una y otra vez se detectan grandes contrabandos, incluido drogas y d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esos controles podemos tambi\u00e9n evitar que se repita lo que de forma sospechosa pas\u00f3 en el Aeropuerto Internacional Gregorio Luper\u00f3n de Puerto Plata de donde en plena pandemia, con la ciudad cerrada y militarizada salieron dos avionetas: una lleg\u00f3 a Europa con 350 kilos de droga a bordo, la otra fue abandonada en una laguna en Venezuela. Eso sin contar las que hab\u00edan salido con anterioridad sin rumbo cierto; por esos hechos, que yo conozca, al pueblo no se le ha dabo ninguna explicaci\u00f3n ni persona alguna ha sido investigada y sometida a la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluyo escribiendo que la tragedia, desequilibrio y corrupci\u00f3n que genera el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado a la humanidad dado a que tienen una estructura m\u00e1s fuerte que los gobiernos de los territorios donde operan; ser\u00e1 solucionada en el momento en que el Liderazgo Mundial logre concienciar a los pueblos del da\u00f1o que fuera del Sector Salud, hace la droga y entonces sin ning\u00fan tipo de prejuicio, hipocres\u00eda o protecci\u00f3n a sectores interesados se proceda a desintegrar el atractivo econ\u00f3mico procediendo a legalizar su comercializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ROQUE J. DE LE\u00d3N B. (MAE)<br>DIPLAMADO EN T\u00c9CNICAS DE COMUNICACI\u00d3N SOCIAL INTEGRAL<br>MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy asumimos la responsabilidad de escribir sobre un tema del que muy poco se habla, la tragedia social que representa la clandestinidad de la comercializaci\u00f3n de las drogas controladas y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":22133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[746,45,2123],"class_list":["post-28510","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-articulo","tag-opinion","tag-roque-de-leon"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":501,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Roque-De-Le\u00f3n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28510\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}