{"id":26523,"date":"2020-11-18T21:01:38","date_gmt":"2020-11-19T01:01:38","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=26523"},"modified":"2020-11-25T20:20:34","modified_gmt":"2020-11-26T00:20:34","slug":"desercion-del-campo-cordones-de-miserias-un-tema-pendiente-de-solucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2020\/11\/18\/desercion-del-campo-cordones-de-miserias-un-tema-pendiente-de-solucion\/","title":{"rendered":"Deserci\u00f3n del Campo &#8211; Cordones de Miserias: un Tema Pendiente de Soluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_26523\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"26523\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al abordar un tema tan sensible, pol\u00e9mico y delicado, como es la responsabilidad en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n a la deserci\u00f3n del campo y la creaci\u00f3n de los cordones de miserias en nuestros barrios marginales, es necesario tener suficiente discernimiento para hacerlo con la honestidad y objetividad que este amerita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamamos campo a un territorio distante de la zona urbana, donde se desarrollan las actividades agrarias, se siembran y cultivan plantas, se recolectan frutos y se cr\u00edan animales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta finales de los a\u00f1os 70&#8217;s e inicio de los 80&#8217;s, \u00e9poca en la que se marca en Rep\u00fablica Dominicana el inicio de la Econom\u00eda de Servicios, el campo fue el buque insignia en el sost\u00e9n de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eramanos fuertes en la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de rubros como: ca\u00f1a de az\u00facar, caf\u00e9, cacao, miel de abejas y cera; \u00e9ramos autosuficientes en los diferentes renglones de productos para la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los a\u00f1os 1960 y 1981 debido al descuido, falta de oportunidad y marginalidad a que fueron y siguen siendo sometidos nuestros campos por los diferentes Gobiernos que ha tenido el pa\u00eds, la densidad poblacional de la mayor\u00eda de las provincias existentes para esa \u00e9poca fue duplicada, incluyendo el gran Santo Domingo; eso como resultado de las grandes migraciones campesinas en b\u00fasqueda de mejor nivel de vida y facilidades para las familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese per\u00edodo de tiempo, el campo fue perdiendo gradualmente la importancia que siempre represent\u00f3 como poblaci\u00f3n votante para los partidos pol\u00edticos, sobre todo para el que ostentaba la Administraci\u00f3n del Estado y sus instituciones. Era el gran secreto para mantenerse en el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la llegada de ese importante n\u00famero de nuestros hombres y mujeres del campo a la \u00abciudad\u00bb, tambi\u00e9n se trasladaba la forma populista y enga\u00f1osa de hacer proselitismo pol\u00edtico en ese segmento de la poblaci\u00f3n; a la vez que se iniciaba la formaci\u00f3n y construcci\u00f3n del gran cord\u00f3n de miseria que hoy arropa a todo el Territorio Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esos sectores marginales en la medida que se establec\u00eda nuestro nuevo Modelo Econ\u00f3mico (Econom\u00eda de Servicios), se le dificultaba y se le dificulta cada d\u00eda m\u00e1s la sobrevivencia de manera digna como resultado de que, el nivel de los Recursos Humanos requeridos en este tipo de Econom\u00eda debe ser de nivel t\u00e9cnico y muy bien calificado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la medida que ese tipo de exigencias se acent\u00faan, se van diluyendo los sue\u00f1os de progreso de muchas de las familias migrantes de nuestros campos, que aunque hay de ellas que trabajando muy duro lo han logrado y hacen aportes positivos a su entorno; otras sumidas en su inercia y enorme decepci\u00f3n incurren una buena parte en: abusos infantiles, matrimonios de menores, abusos contra la mujer y violencia intrafamiliar, as\u00ed como todo tipo de actos aberrantes y antisociales que hoy agobian a nuestra sociedad en diferentes aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras esto sucede y esas familias, hoy de nuestros sectores \u00abmarginales\u00bb, se desgastan viviendo sobre: ca\u00f1adas, encaches, riberas de r\u00edos y pr\u00f3ximo a tinas de aguas residuales ante la mirada irresponsable de las autoridades que lo han permitido y lo siguen permitiendo; nuestro pa\u00eds se consolida como un importador de productos de primera necesidad, como si eso fuera lo normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia del COVID-19 que nos ha golpeado por aproximadamente nueve meses generando una gran crisis laboral y econ\u00f3mica, muchas personas han optado por volver de forma moment\u00e1nea al campo; esperamos que sea un motivo para reflexionar y se produzca un retorno masivo y definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque ya para ellos no es igual, debido a que personas de diferentes lugares que con distintas razones y motivos han improvisado pr\u00f3ximo a muchos campos, barrios que por su heterog\u00e9nea composici\u00f3n, se tornan extremadamente peligrosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestras autoridades tienen el enorme reto de hacer del campo un lugar amigable y rentable, motivador del regreso de todos aquellos que a\u00fan conservan sus propiedades y que, las pocas familias que permanacen habit\u00e1ndolo no sientan la necesidad de salir de \u00e9l con el sue\u00f1o de un mejor futuro para sus hijos; que lejos de verlo cumplirse, generalmente termina siendo la gran tragedia que ya todos conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El apoyo integral al campo significa frenar a la vez, la crisis alimentaria y el crecimiento irrespensable, desmedido, sin planificacion ni control del creciente y avergonzante cord\u00f3n de miseria que bordea a cada uno de nuestros municipios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ROQUE J. DE LE\u00d3N B. (MAE)<br>DIPLOMADO EN COMUNICACI\u00d3N SOCIAL INTEGRAL<br>MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al abordar un tema tan sensible, pol\u00e9mico y delicado, como es la responsabilidad en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n a la deserci\u00f3n del campo y la creaci\u00f3n de los cordones&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":22133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[746,45,2123],"class_list":["post-26523","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-articulo","tag-opinion","tag-roque-de-leon"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":602,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Roque-De-Le\u00f3n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}