{"id":24754,"date":"2020-10-26T10:28:55","date_gmt":"2020-10-26T14:28:55","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=24754"},"modified":"2020-11-02T18:12:21","modified_gmt":"2020-11-02T22:12:21","slug":"inflacion-antes-durante-y-despues-del-cierre-por-el-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2020\/10\/26\/inflacion-antes-durante-y-despues-del-cierre-por-el-covid-19\/","title":{"rendered":"Inflaci\u00f3n: Antes, Durante y Despu\u00e9s del Cierre por el COVID-19"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_24754\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"24754\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hablar de inflaci\u00f3n en un pa\u00eds debemos\u00a0 tomar en cuenta el incremento general sostenido de los\u00a0 precios de bienes y servicios al menos durante un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El incremento general de precios o inflaci\u00f3n, reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos&nbsp; traduci\u00e9ndoce de forma autom\u00e1tica en una reducci\u00f3n en la calidad de su nivel de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El precio es el monto que pagamos por la obtenci\u00f3n de un bien y\/o servicio, en ocasiones este es definido por los componentes de su costo y los m\u00e1rgenes de beneficios para los productores y los distribuidores o intermediarios; aunque, en los actuales momentos un factor importante lo constituyen la oferta y la demanda en los mercados, las fluctuaciones en la prima de la moneda extranjera y la concienciaci\u00f3n de los consumidores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo que en nuestro pa\u00eds en los gobiernos del Doctor Joaqu\u00edn Balaguer Ricardo y su Partido Reformista de igual manera que en los mandatos del Partido Revolucionario Dominicano, cuando se originaban incrementos de precios, los que hoy se hacen llamar \u00abEmpresarios\u00bb y que en ese entonces eran \u00abSindicalistas\u00bb, organizaban movimientos huelgarios llegando a paralizar todas las actividades productivas por varios d\u00edas causando p\u00e9rdidas millonarias a la Econom\u00eda y en ocasiones lamentables muertes de personas inocentes; los paros eran levantados cuando los gobernantes complac\u00edan algunas de las peticiones particulares de los grupos organizadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n tengo muy fresco en mi memoria que a\u00fan en el a\u00f1o 1996 iba a los supermercados y con alegr\u00eda ve\u00eda c\u00f3mo mis hijos con angelical inocencia tomaban uno y otros art\u00edculos hasta llenar el carrito; era gratificante pagar sin mayor&nbsp; sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso, en la medida que se abr\u00edan los mercados y nos transform\u00e1bamos de una econom\u00eda primaria-industrial en una econom\u00eda de servicios, en lugar de producir rubros alimenticios para consumo interno nos convertimos en importadores de los mismos, creando un desequilibrio en la balanza comercial que a su vez presiona hacia el alza la prima de la moneda extranjera y con ella, genera una galopante inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese panorama lo hemos padecido per\u00edodo tr\u00e1s per\u00edodo ante el silencio y la mirada c\u00f3mplice e irresponsable de los que componemos nuestra mal llamada \u00abSociedad Civil\u00bb; aunque debo hacer notar que en una econom\u00eda abierta condicionada por la oferta y la demanda del mercado no existe control de precios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el inicio, crecimiento y desarrollo de la pandemia del COVID-19 las fronteras fueron cerradas y Rep\u00fablica Dominicana no fue la excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta cruda realidad dej\u00f3 como consecuencias para nuestro pa\u00eds la ca\u00edda del Comercio Internacional, muy especialmente en las \u00e1reas de: Turismo, exportaci\u00f3n de materiales de construcci\u00f3n,&nbsp;productos av\u00edcolas, agr\u00edcolas, vegetales y de hortalizas respectivamente al hermano pa\u00eds de Hait\u00ed, as\u00ed como a las islas: Saint Thomas, Antigua y Barbuda, Curazao y Tortola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esas razones se origin\u00f3 una gran abundancia y saturaci\u00f3n en el mercado nacional de los diferentes rubros alimenticios que exportamos, de lo que disfrutamos todos a precios muy razonables y con excelente calidad. Como era de esperarse, con la apertura de las fronteras y los mercados internacionales la oferta y la demanda al igual que los precios retornaron a la posici\u00f3n anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando en el discurrir del tiempo analizamos el comportamiento de la inflaci\u00f3n en nuestra Rep\u00fablica Dominicana y con ella, la marcada indiferencia mostrada por a\u00f1os por parte de los que se hac\u00edan llamar fuerzas vivas; en este momento a todos los que no nos importa quien gobierne pero que creemos en la democracia, tiene que llamarnos la atenci\u00f3n el \u00abinter\u00e9s\u00bb que ahora les despierta a esos grupos por el incremento en los precios de los art\u00edculos que hemos mencionado, ante la situaci\u00f3n coyuntural presentada como resultado de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada acontecimiento que vivimos nos deja una ensenanza, los administradores del Estado deben aprovechar el par\u00e1metro de la demanda interna que deja marcado el paso del COVID-19,&nbsp; que sumada a la cantidad requerida para la exportaci\u00f3n tiene que proporcionarnos una correcta planificaci\u00f3n de la producci\u00f3n requerida para con calidad y precios razonables satisfacer ambos requerimientos, a la vez que sea rentable para los productores y la cadena de distribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociedad, de manera seria y responsable debe exigir que los organismos correspondientes se comprometan a generar las investigaciones que sean necesarias, a la vez que dispongan los recursos requeridos para proporcionar en condiciones justas los bienes av\u00edcolas, vegetales, de hortalizas y agr\u00edcolas que a costos razonables y precios justos demandan los mercados de consumo nacional y nos hagan competitivos en los mercados disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ROQUE J. DE LE\u00d3N B. (MAE)<br>DIPLOMADO EN COMUNICACION SOCIAL INTEGRAL<br>MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para hablar de inflaci\u00f3n en un pa\u00eds debemos\u00a0 tomar en cuenta el incremento general sostenido de los\u00a0 precios de bienes y servicios al menos durante un a\u00f1o. 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