{"id":22932,"date":"2020-09-21T12:36:30","date_gmt":"2020-09-21T16:36:30","guid":{"rendered":"https:\/\/elatlantico.do\/?p=22932"},"modified":"2020-09-28T16:26:44","modified_gmt":"2020-09-28T20:26:44","slug":"la-familia-entre-educar-y-formar-en-medio-de-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/2020\/09\/21\/la-familia-entre-educar-y-formar-en-medio-de-la-pandemia\/","title":{"rendered":"La familia entre educar y formar en medio de la pandemia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div><p id=\"pvc_stats_22932\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"22932\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p><div class=\"pvc_clear\"><\/div><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando le\u00edamos los peri\u00f3dicos tradicionales segu\u00edamos los escritos de Don Rafael Herrera, Rafael Molina Morillo y Radham\u00e9s G\u00f3mez Pep\u00edn, porque escrib\u00edan art\u00edculos de fondo, de manera reflexiva e impersonal analizaban un hecho dejando una ense\u00f1anza, y para desarrollar el tema de este art\u00edculo es el estilo que debemos emplear.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la uni\u00f3n de una pareja que desarrolla un proyecto de vida en com\u00fan, m\u00e1s sus hijos si los tienen llamamos \u00abfamilia\u00bb por su v\u00ednculo sangu\u00edneo. Los padres son responsables de entregar a la sociedad sus descendientes directos (hijos) con una buena educaci\u00f3n en valores \u00e9ticos y morales, a la vez que son compromisarios de costear sus necesides hasta que estos cumplan la mayor\u00eda de edad, incluida su formaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta antes de la \u00abdemocratizaci\u00f3n\u00bb de la Econom\u00eda (Econom\u00eda de Servicios \u00f3 Neoliberal), para las familias, lo m\u00e1s importe era el equilibrio emocional; el padre y la madre contribu\u00edan por igual a la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de los hijos por lo que que ten\u00edamos un entorno m\u00e1s sano, los consumidores de drogas y asaltantes eran muy pocos y, por todos conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El n\u00facleo familiar pas\u00f3 a un segundo plano desde el instantante en que se aperturaron las facilidades para acceder al cr\u00e9dito y se vendi\u00f3 la idea de que todos podemos tener las mismas comodidades y niveles de consumos, la sociedad en este momento paga las consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se inici\u00f3 un nuevo estilo de vida donde la ambici\u00f3n de \u00abtener\u00bb super\u00f3 el \u00abser\u00bb, asist\u00edamos al incremento de la trata de personas y la prostituci\u00f3n como negocio asociado al macro y micronarcotr\u00e1fico, inversiones que nunca se investigan sus or\u00edgenes, proliferaci\u00f3n de urbanizadores y urbanizaciones, edificios y torres; adem\u00e1s de una nueva generaci\u00f3n de acumuladores de bienes materiales fruto de la corrupci\u00f3n administrativa en los sectores p\u00fablicos y privados; y como si esto fuera poco, la competencia desmedida entre personas y familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inicio de esa nueva etapa de la \u00abEconom\u00eda Dominicana\u00bb signific\u00f3 una revoluci\u00f3n social con una gran falta de educaci\u00f3n de hogar, usted determine si para beneficio del bien o del mal. Por momento en el acercamiento entre servidores y servidos parec\u00eda que volv\u00edamos a la \u00e9poca donde todos se conoc\u00edan y compart\u00edan porque no exist\u00eda la Educaci\u00f3n ni la Medicina privada, que surgieron como resultado del descuido de los administradores de los recursos del Estado en complicidad con el sector privado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese nuevo Modelo Econ\u00f3mico que lo menos que prevee es la unidad y educaci\u00f3n familiar por la cantidad excesiva de tiempo que les exige a los padres fuera del hogar; s\u00ed permite que, personas de diferentes niveles sociales asciendan econ\u00f3micamente facilit\u00e1ndoles la adquisici\u00f3n de bienes muebles e inmuebles que en otros tiempos les eran vedados. Eso ha dado como resultado la creaci\u00f3n de nuevas urbanizaciones y residenciales como forma de los adinerados tradicionales hu\u00edr del lado de los nuevos, al final deber\u00e1n buscar un lugar en el espacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras todo esto suced\u00eda se hablaba del crecimiento econ\u00f3mico, de la Era de la Tecnolog\u00eda y el Conocimiento; inversiones en mega-proyectos, como resultado de todo eso se creaban nuevos grupos de millonarios con fortunas injustificables, y crec\u00eda la gran brecha de desigualdad social puesta en evidencia de forma vergonzosa por la Pandemia del COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa Pandemia pone ante un gran reto a las familias dominicanas al iniciarse un nuevo a\u00f1o escolar, donde los padres tendr\u00e1n que disponer de tiempo presencial y de calidad para monitorear la docencia virtual de sus hijos o en su defecto pagar un tutor para que les acompa\u00f1e.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A eso tenemos que agregar que la conectividad existente es muy deficiente, nos prometen y cobran una cantidad de megas cuando en realidad nos sirven menos y, de muy baja calidad, porque hay ayuntamientos como el de Puerto Plata que por asuntos de intereses no ha permitido la instalaci\u00f3n de la fibra \u00f3ptica. Cuando se conectan tres dispositivos subiendo y bajando informaci\u00f3n es un verdadero caos; a eso debemos agregar que en nuestro pa\u00eds a\u00fan hay lugares tan remotos que la se\u00f1al de radio no llega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se vislumbra que una gran cantidad de familias no podr\u00e1n inscribir sus ni\u00f1os en los colegios, sobre todo los de Educaci\u00f3n Inicial porque no pueden dejar de trabajar para acompa\u00f1arles en tandas virtuales completas y el dinero que ganan no es suficiente para pagar un tutor que de el seguimiento durante su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El COVID-19 nos expone como sociedad no s\u00f3lo a enfrentarnos a ciudadanos con falta de educaci\u00f3n familiar, sino, con muy mala o ninguna formaci\u00f3n. Eso sin lugar a equivocarnos contribuye a: la falta de concienciaci\u00f3n, consumo y venta de sustancias prohibidas, incremento de la delincuencia, prostituci\u00f3n y corrupci\u00f3n en todos los \u00f3rdenes.<br>Cosecharemos una sociedad convulsa, violenta y en permanente estado de colapso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los administradores del Estado y los actores del conglomerado en general, estamos en el deber de buscar una salida equilibrada a esta situaci\u00f3n que amenaza con ampliar la brecha de la pobreza reflejada en la exclusi\u00f3n educativa para una importante franja de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluimos expresando que la comunicaci\u00f3n de opini\u00f3n es reflexiva, cr\u00edtica, pero sobre todo educativa; por lo que ser\u00edamos felices si al menos una vez por mes pudi\u00e9ramos deleitarnos leyendo un art\u00edculo de fondo, emanado de la mente y del pu\u00f1o de tantas personas talentosas que tenemos en nuestro pueblo sobre todo nuestros queridos y admirados profesores; muchos de ellos en retiro pero que tienen bastante para aportar a nuestras generaciones en lo que a educaci\u00f3n familiar y formaci\u00f3n se refiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ROQUE J. DE LE\u00d3N BORB\u00d3N (MAE)<br>DIPLOMADO EN COMUNICACI\u00d3N SOCIAL INTEGRAL<br>MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando le\u00edamos los peri\u00f3dicos tradicionales segu\u00edamos los escritos de Don Rafael Herrera, Rafael Molina Morillo y Radham\u00e9s G\u00f3mez Pep\u00edn, porque escrib\u00edan art\u00edculos de fondo, de manera reflexiva e impersonal analizaban&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":22133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[746,45,2123],"class_list":["post-22932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-articulo","tag-opinion","tag-roque-de-leon"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":530,"today_views":0},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/elatlantico.do\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Roque-De-Le\u00f3n.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22932\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elatlantico.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}